Si estás planeando un viaje al desierto de Atacama, probablemente ya tengas en tu lista el Valle de la Luna y el Valle de Marte. Pero el Valle del Arcoíris quizás todavía no te suene tanto. ¡Justamente por eso vale la pena agregar esta joya poco conocida a tu itinerario!

A unos 65 km de San Pedro de Atacama, a una altitud cercana a los 3.000 metros, se encuentra este paisaje espectacular conocido como Valle del Arcoíris. El valle está ubicado en la Cordillera Domeyko, una de las cadenas montañosas que enmarcan la región junto a los Andes y la Cordillera de la Sal.
La cordillera Domeyko se formó a partir de la actividad volcánica que dio origen a los Andes. El movimiento de las placas tectónicas elevó las montañas y fracturó el terreno. El desplazamiento de magma, agua y capas de sedimentos fue moldeando el paisaje durante millones de años. La oxidación, la erosión y la sequía dejaron al descubierto las distintas rocas y minerales que vemos hoy. Actualmente se considera una cordillera geológicamente estable, sin actividad sísmica.

¿Por qué se llama Valle del Arcoíris?
Como su nombre lo indica, el color está presente en todas partes. Los cerros muestran intensos tonos rojos, verdes y blancos. Estos colores provienen directamente de los minerales del suelo y la roca. Los tonos rojos se deben al hierro. Las capas blancas corresponden al yeso (sulfato de calcio). La costra clara de la superficie proviene de depósitos de sal. Los tonos verdes son cobre oxidado. (¿Sabías que la región de Antofagasta es rica en cobre? La minería sigue siendo una de las principales actividades económicas de la zona).
Combinados con el azul profundo del cielo y los tonos beige, morados y cafés, estos colores crean una paleta natural impresionante. Por eso el Valle del Arcoíris es uno de los paisajes más coloridos del desierto de Atacama.

Consejos prácticos para tu visita
La mayoría de los tours del desierto de Atacama al Valle del Arcoíris comienzan con una parada en la entrada, donde puedes comprar tu ticket y usar los baños. Unos minutos más adelante en auto se llega al primer mirador. Desde ahí puedes caminar por un estrecho pasillo de roca y observar la estructura interna mientras puedes tomar fotos.
Si continúas manejando una corta distancia, llegarás al inicio de una caminata suave de unos 30 minutos. El sendero serpentea entre cerros de colores y ofrece vistas abiertas del paisaje. En el camino podrías encontrar la planta rica-rica, una hierba local utilizada en la cocina tradicional.
Es una excursión fácil, donde tu guía local te ayuda a entender lo que estás viendo explicando las distintas formaciones rocosas.
Algunos consejos finales: usa zapatillas cómodas para caminar sobre arena y piedras. Lleva agua, bloqueador solar, gorro y lentes de sol. Casi no hay sombra, y el sol y la altura se sienten intensamente.
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Petroglifos de Yerbas Buenas
Una visita al Valle del Arcoíris combina perfectamente con Yerbas Buenas, a unos 15 minutos en auto, donde se encuentran algunos de los petroglifos más importantes del desierto de Atacama. Estos grabados en roca tienen alrededor de 2.000 años de antigüedad. Comunidades antiguas los tallaron como registro de su vida cotidiana y de sus desplazamientos por el desierto.
En esa época, los grupos locales llevaban una vida nómada. Viajaban en caravanas de llamas por lo que hoy es Perú, Bolivia, Argentina y Chile, conectando la cuenca amazónica con el altiplano andino. Cuando comenzaron a domesticar llamas, las comunidades empezaron a asentarse cerca de fuentes de agua, como ríos, y a practicar agricultura a pequeña escala.
Esa historia aparece reflejada en los grabados. Muchos petroglifos muestran llamas y escenas de caravanas. Otros representan animales, incluidos monos asociados a la Amazonía, y figuras humanas. Algunos símbolos probablemente funcionaban como señales, indicando fuentes de agua o rutas seguras. Otros tendrían un significado espiritual.
Hay varios lugares cerca de San Pedro de Atacama donde se pueden ver petroglifos, pero en Yerbas Buenas se concentra la mayor cantidad, con cientos de grabados en una sola área. Además, es un sitio muy accesible, con una caminata corta para llegar a ellos.

¿Listo para ver el Valle del Arcoíris y los petroglifos antiguos de cerca? Revisa nuestro programa 'Explorando el desierto de Atacama' y agrega esta excursión inolvidable a tu viaje.

