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¿Qué pasa cuando reúnes a montañistas, documentalistas y científicos?

Surgen ideas que terminan convirtiéndose en expediciones y, más tarde, en un documental. Ese fue el caso de El Otoño de los Glaciares, una película que nos lleva hasta los glaciares del Parque Nacional Torres del Paine. Entre hielo que cruje, respira y gotea, nació una historia poderosa con un mensaje que invita a la reflexión.

Conversamos con sus creadores: Víctor Zavala, David Cossio y Daniela Carrión.

Equipo glaciares webp

De izquierda a derecha: David Cossio, Víctor Zavala, Daniela Carrión, Fabienne Meier, Sindy Villalobos

 

Empecemos por el principio: ¿cómo llegaron ustedes a los glaciares?

David: “Soy fotógrafo y cineasta. Me dedico a registrar expediciones, montañas y viajes, además de realizar documentales. También me apasionan el buceo, la escalada y la espeleología. Llevo unos diez años viviendo en Chile, pero crecí en Colombia, donde mi familia siempre me llevaba a la montaña. Ahí nació mi interés por estos paisajes, que más adelante evolucionó hacia las expediciones.

Fue Felipe, un glaciólogo y amigo nuestro, quien nos dijo: ‘Tienen que hacer un documental sobre los glaciares de Torres del Paine desde la perspectiva del glaciar Paine Grande’. Es el glaciar que mejor ha resistido al cambio climático y que podría contar la historia de sus ‘hermanos menores’ que están desapareciendo, inspirado en la idea del documental islandés Not Okay. Así surgió el proyecto, que luego fue creciendo e incorporando las distintas visiones de personas vinculadas al hielo, como Daniela, Víctor y Seba, un montañista que también participó en la expedición.” 
 

Daniela y Víctor, ¿cuál es su vínculo con los glaciares?

Daniela: “Soy geógrafa de la Universidad de Chile y llevo más de veinte años estudiando glaciares en Chile y la Antártica. Pero mi historia con ellos comenzó antes de la ciencia. Primero fui montañista. Me gustaba subir montañas, recorrer la cordillera y llegar a esos lugares donde uno se siente más frágil.

En algún momento, esas dos historias se cruzaron. Un profesor, Jorge “pelao” Quinteros, me invitó a participar en una expedición al glaciar Juncal Norte, donde había un grupo de científicos suizos realizando investigaciones y necesitaban apoyo en terreno. Yo llegué como montañista, pero volví de esa expedición completamente fascinada por los glaciares.

Porque una cosa es caminar sobre un glaciar y otra muy distinta es comenzar a entenderlo: descubrir que se mueve, que responde al clima, que guarda información del pasado y que está en permanente transformación. Empecé a mirarlos de otra manera y quise saber cada vez más.

Desde entonces nunca más me alejé de ellos. He pasado buena parte de mi vida estudiándolos, recorriéndolos y viéndolos cambiar. Y creo que hasta hoy conviven esas dos miradas: la de la científica que quiere comprender lo que está ocurriendo y la de la montañista que sigue sintiéndose profundamente fascinada y privilegiada cada vez que está frente a un glaciar.”

 

Víctor: “Mi historia es distinta. Soy ingeniero civil informático y trabajo como analista digital en Cascada Expediciones y EcoCamp Patagonia. Hace unos ocho años empecé a practicar montañismo y escalada.

Con el tiempo surgió el interés por la escalada en hielo, pero para llegar ahí primero tienes que adquirir experiencia en montaña, nieve y roca. Y en ese camino inevitablemente te encuentras con glaciares.

Durante muchos años, para mí los glaciares eran simplemente un medio para alcanzar mi objetivo, que era llegar a la cumbre. Hasta que empecé a ver cómo cambiaban en pocos años. Rutas que antes existían dejan de existir porque el glaciar desapareció o se fragmentó. Entonces comienzas a preguntarte por qué ocurre eso y descubres lo importantes que son.”

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Víctor Zavala en una de sus expediciones, subiendo Paine Grande

Hablando justamente de la importancia de los glaciares, en el documental dicen: “Pueden existir sin nosotros, pero nosotros no sin ellos”. ¿A qué se refieren? 

David: “Los glaciares de Torres del Paine forman parte del Campo de Hielo Patagónico Sur, que es la tercera reserva de agua dulce más grande del planeta después de la Antártica y Groenlandia. Esa agua es fundamental para los ecosistemas. Además, los glaciares guardan una enorme cantidad de información sobre la historia y la memoria acuática del planeta.”

Daniela: “La gran mayoría de los glaciares están retrocediendo y perdiendo masa. En las últimas décadas, el glaciar Grey ha experimentado importantes cambios en su frente. Uno de los eventos más conocidos ocurrió en 2017, cuando se desprendió un enorme témpano, de una superficie equivalente a aproximadamente veinte canchas de fútbol. El desprendimiento de témpanos es parte de la dinámica natural de los glaciares que terminan en lagos, pero, en un contexto de pérdida sostenida de masa y retroceso, estos eventos contribuyen a transformar rápidamente su geometría y el paisaje que los rodea.

Un caso particularmente interesante para comprender esta transformación es el glaciar Echaurren Norte, en Chile central, que se monitorea desde 1975 y constituye una de las series de balance de masa más extensas de Sudamérica. Hoy es un glaciar muy pequeño y en franco proceso de pérdida de masa. Ya no se trata solamente de que su frente retroceda o que el hielo pierda espesor: el glaciar también se ha fragmentado y parte de su superficie ha comenzado a quedar cubierta por detritos.

Lo que observamos en Echaurren Norte nos ayuda a entender procesos que también podemos reconocer en otros sectores de los Andes y la Patagonia. A medida que los glaciares pierden masa, pueden fragmentarse y dejar cuerpos de hielo cada vez más pequeños y aislados, mientras aumenta la cobertura de roca y sedimentos. De hecho, durante el rodaje encontramos un ejemplo muy gráfico en el glaciar Olguín, donde observamos sectores de hielo cubiertos por detritos.

Me parece especialmente interesante mostrar esto porque rompe con la imagen que normalmente tenemos de un glaciar como una gran superficie blanca y limpia. Un glaciar también puede estar parcialmente cubierto por rocas y sedimentos y, aun así, seguir existiendo hielo debajo. Aprender a reconocer estas formas es también una manera de comprender cómo están cambiando nuestros glaciares y, con ellos, el paisaje de montaña.”

 

"Cualquier actividad turística debería hacer todo lo posible por proteger los glaciares y el entorno, porque son precisamente esos paisajes los que motivan a las personas a visitar estos lugares."

- Víctor

 

La gente piensa que un glaciar es solo una cantidad enorme de hielo pero como justo dijeron, el documental muestra que los glaciares son mucho más diversos de lo que solemos imaginar.

Daniela: “Muchísimo más diversos. Cuando pensamos en un glaciar, muchas veces imaginamos simplemente una enorme masa de hielo, blanca y prácticamente inmóvil. Pero los glaciares son sistemas dinámicos: fluyen, se deforman, ganan y pierden masa y responden de distintas maneras a las condiciones climáticas y a las características del territorio donde se encuentran.

Existen distintos tipos de glaciares, que podemos clasificar según su tamaño, geometría, ubicación o dinámica. Por ejemplo, están los glaciares efluentes, que drenan el hielo desde grandes campos de hielo hacia zonas de menor altitud. El glaciar Grey, que aparece en el documental, es un muy buen ejemplo: fluye desde el Campo de Hielo Patagónico Sur y termina en el lago Grey. Al tener un frente en contacto con el agua, parte de su pérdida de masa ocurre mediante desprendimientos de bloques de hielo o calving, que forman los témpanos que luego vemos flotando en el lago.

También encontramos glaciares de montaña, generalmente confinados por la topografía y asociados a cuencas o laderas de alta montaña. Su geometría, dimensiones y dinámica pueden ser muy diferentes a las de un gran glaciar efluente, y su evolución está fuertemente condicionada por factores como la altitud, la orientación, la pendiente, la acumulación de nieve y la radiación solar.

Y existen también los glaciaretes, cuerpos de hielo mucho más pequeños, con menor movimiento y una respuesta particularmente sensible a las variaciones climáticas.

 

Víctor: “En el documental mostramos el Grey, que es el más conocido; el glaciar que se encuentra detrás del Mirador Base Torres, que es más pequeño y desaparece más rápido; y el glaciar Olguín, mucho menos explorado y que tiene una dinámica diferente.

Son glaciares muy distintos entre sí, incluso visualmente, y sin embargo están todos muy cerca unos de otros. Queríamos transmitir justamente esa diversidad.”

Glaciar grey webp

 Glaciar Grey

En el documental hablan de que no basta con observar los glaciares, también hay que escucharlos. Cuéntame.

David: “Cada día miles de turistas caminan hacia Base Torres. Miran hacia arriba, ven lo que creen que es nieve, pero en realidad es un glaciar. Mostramos la inmensidad de estos paisajes, pero también su interior: las grietas, los sedimentos. Y sobre todo, mostramos que los glaciares respiran, se fracturan, se derriten, emiten sonidos. Tienen algo que decir. No quiero contar mucho más porque para eso hay que ver la película.”

 

El turismo también aparece como un tema en el documental. ¿Qué mensaje quieren transmitir al respecto? 

Víctor: “La relación entre glaciares y turismo es compleja. Por un lado, los glaciares son un gran atractivo del paisaje y atraen visitantes. Eso permite que más personas los conozcan y comprendan por qué es importante protegerlos. 

Por otro lado, un turismo mal gestionado puede convertirse en algo invasivo para el paisaje. Todo depende de cómo se administre.

En realidad, cualquier actividad turística debería hacer todo lo posible por proteger los glaciares y el entorno, porque son precisamente esos paisajes los que motivan a las personas a visitar estos lugares. Se trata de encontrar un equilibrio y contar con una regulación adecuada.”

David: “Las personas pueden generar un vínculo emocional con estos paisajes. Eso hace que los valoren más y quieran protegerlos. Cuando alguien vive una experiencia personal en estos lugares, entiende mejor qué son los glaciares y por qué son importantes. Como dice el dicho: no puedes proteger lo que no amas o no conoces.

Lo interesante es que muchas veces la gente llega a un mirador, toma una foto y sigue su camino. Pero lo que está viendo es algo profundamente impactante. Es un paisaje hermoso, sí, pero también un paisaje que está cambiando frente a sus ojos. Ves cómo este glaciar ha retrocedido a lo largo de los años y cómo continúa retrocediendo frente a tus ojos. 

Hoy esos cambios ya pueden observarse a escala humana, como mencionó Víctor al inicio, no solo geológica.”

Mirador Base Torres

Mirador Base Torres

 

¿Existen medidas que puedan ayudar a frenar el retroceso de los glaciares o reducir el impacto del cambio climático sobre ellos? 

Daniela: “Hay que distinguir entre medidas locales y el problema de fondo. En algunos sectores de los Alpes, por ejemplo, se han utilizado geotextiles para cubrir pequeñas superficies de hielo durante el verano y disminuir temporalmente el derretimiento. Sin embargo, son intervenciones muy acotadas, costosas y difíciles de aplicar a la escala de un glaciar completo. En un país como Chile, con miles de glaciares distribuidos a lo largo de la cordillera, muchos de ellos extensos, remotos y de difícil acceso, pensar en cubrirlos físicamente no es una solución viable.

La principal medida para disminuir la pérdida de masa de los glaciares sigue siendo abordar la causa de fondo: limitar el calentamiento global mediante la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. A escala local, en cambio, sí podemos reducir otras presiones sobre estos ecosistemas y mejorar su protección, monitoreo y conocimiento.

Una de esas presiones que necesitamos comprender mejor es el turismo. Cada vez más personas visitan ambientes glaciares y de alta montaña, pero en Chile todavía existe poca información sobre cuáles son los impactos asociados a esa actividad y qué intensidad de uso puede soportar un determinado lugar sin generar una degradación significativa.

Por eso necesitamos más investigación y monitoreo. No todos los glaciares son iguales ni están sometidos a las mismas presiones, y las medidas de manejo y protección tienen que considerar las características particulares de cada territorio.”

 

 "Muchas veces la gente llega a un mirador, toma una foto y sigue su camino. Pero lo que está viendo es algo profundamente impactante. Es un paisaje hermoso, sí, pero también un paisaje que está cambiando frente a sus ojos"

- David

 

¿Creen que la conciencia sobre la importancia de proteger los glaciares está creciendo y que los gobiernos del futuro tomarán medidas?

Daniela: “Creo que aquí intervienen varias dimensiones. Por supuesto existe una responsabilidad del Estado, a través de las políticas públicas, la investigación, el monitoreo y la protección de estos ambientes, pero también hay un componente fundamental que tiene que ver con la relación que las personas construimos con nuestros territorios.

Cuando hablamos de glaciares en Chile, muchas personas imaginan inmediatamente San Rafael o Grey: esas enormes masas de hielo blanco y azul que asociamos con la Patagonia. Pero Chile es un país de glaciares prácticamente a lo largo de toda su cordillera. Tenemos glaciares en el norte, en Chile central y en la Patagonia, y además son extraordinariamente diversos: algunos son enormes campos de hielo y otros son pequeños glaciares de montaña, glaciaretes o cuerpos de hielo parcialmente cubiertos por detritos.

Por eso, antes de hablar de protección, también tenemos que hablar de conocimiento. Es muy difícil valorar aquello que no sabemos que existe.

Y ahí creo que documentales como éste cumplen un papel muy importante, porque permiten acercar estos paisajes a personas que quizás nunca han estado frente a un glaciar. Necesitamos fortalecer ese vínculo entre las comunidades y los territorios que habitan, entender que los glaciares no son elementos lejanos del paisaje, sino parte de sistemas naturales con los que estamos conectados.

Al final, la protección más profunda no nace solamente de una norma que nos dice que algo debe conservarse. Nace también cuando conocemos un lugar, comprendemos su valor y desarrollamos un vínculo con él. Porque cuando algo deja de ser ajeno y pasa a formar parte de nuestra historia y de nuestro territorio, también aparece la necesidad de cuidarlo.”

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Para volver al documental, y el proceso de filmación. Parece una tarea nada sencilla, porque hacen una expedición mientras están grabando. ¿Cómo lo hicieron?

David: “Dividimos el proyecto en dos producciones porque era imposible visitar los tres glaciares en una sola expedición. Además, tuvimos que adaptar constantemente nuestros planes, porque así es Patagonia. El clima te obliga a cambiar de estrategia una y otra vez. Teníamos mucho más que un plan A, B o C.

Por ejemplo, queríamos acampar sobre el glaciar Grey y realizar ahí las entrevistas con Daniela, directamente sobre el hielo. Finalmente no fue posible y terminamos grabándolas en otro lugar, con el glaciar de fondo.”

Víctor: “Cuando haces una expedición para filmar, debes considerar mucho más tiempo de lo habitual, prácticamente el doble, porque estás deteniéndote constantemente para grabar. Recuerdo que en un momento David se quedó diez minutos grabando una hoja. Yo no entendía para qué servía, pero cuando vi el resultado final, todo cobró sentido.

Se necesita mucha planificación, saber exactamente qué quieres registrar y trabajar con un equipo que conozcas bien y con el que te sientas cómodo en la montaña. En ese sentido, fue clave contar con el apoyo de Cascada Expediciones y EcoCamp Patagonia para la realización del proyecto desde el punto de vista financiero y también tener la posibilidad de hospedarnos en EcoCamp, donde nos facilitó enormemente la logística de la filmación.

Por otro lado, hay que estar abierto a lo inesperado. Si aparece algo interesante, te detienes. David pasó muchísimo tiempo dentro de una cueva de hielo registrando sonidos y texturas, mientras nosotros esperábamos afuera mirando un bloque de hielo color café durante más de una hora”, recuerda entre risas.

David: “Siempre es un equilibrio entre tomarse el tiempo para observar y registrar los detalles, y al mismo tiempo avanzar por la ruta. Después de todo, estás en la montaña y necesitas llegar a determinados campamentos o completar cierta distancia cada día.”

 "Necesitamos fortalecer el vínculo entre las comunidades y los territorios que habitan, entender que los glaciares no son elementos lejanos del paisaje, sino parte de sistemas naturales con los que estamos conectados"

- Daniela

 

Para terminar, ¿Cuáles son sus sueños o ambiciones para este documental?

David: “Lo más importante es llegar a la mayor cantidad de personas posible y generar un impacto positivo. Queremos presentar el documental en Santiago, Puerto Natales y en festivales de cine nacionales e internacionales.”

Víctor: “Y si soñamos en grande, esperamos que de esto surja una acción concreta. Que todo Chile vea el documental y diga: ‘Tenemos que proteger nuestros glaciares’, y que eventualmente exista una ley que los proteja.

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El resultado de la grabación de las hojas

 

¡Gracias por este entrevista, Daniela, Víctor y David!

 

¿Quieres saber más sobre el documental? Encuentra más información y descubre nuestros tours que te permiten conocer de cerca los glaciares de la Patagonia. 

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